Las micotoxinas son metabolitos tóxicos secundarios producidos por mohos que crecen en una variedad de cultivos y alimentos, como cereales, frutos secos, especias, frutas secas, manzanas y granos de café. Estas toxinas representan una amenaza para la salud de las personas, mascotas y animales de granja, pudiendo causar una serie de efectos adversos. No solo los alimentos de origen vegetal están en riesgo; la leche también puede contener aflatoxina M1, cuya concentración depende de la cantidad de aflatoxina que ingieren las vacas lecheras a través de su alimentación.